El Tríptico de las Tentaciones de san Antonio es un tríptico del pintor flamenco El Bosco, ejecutado en óleo sobre tabla que mide 131 centímetros de alto por 238 cm de ancho. Está firmado en el compartimento central, abajo a la derecha: JHERONIMUS BOSCH. Se encuentra en el Museo Nacional de Arte Antigua de Lisboa (Portugal). Una copia, realizada por un seguidor de El Bosco, puede encontrarse en la Galería Nacional de Canadá en Ottawa. Hay una tercera copia, que en tiempos se creyó que era el original, en la Barnes Foundation de Filadelfia, Pensilvania; el historiador del arte de la Universidad de Pensilvania, Larry Silver, ha indicado que se trata de una copia del siglo XVI. De este tríptico hay unas 15 copias, totales o parciales. Hay otra versión sobre el mismo tema en el Museo del Prado de Madrid: Las Tentaciones de san Antonio.

Como el resto de la obra del Bosco, no hay una datación fija. Actualmente se considera que pertenece a la fase final de la producción bosquiana, lo que avalan los estudios dendrocronológicos que hablan de 1501 o después. Las primeras noticias acerca del tríptico son ya de finales del siglo XIX cuando estaba en el palacio real de Lisboa. Tras proclamarse la República pasó Museo de Arte Antigua en el año 1911.

El tema de las tentaciones de san Antonio es repetido a menudo en la historia del arte. Fue presentado por vez primera en el siglo X en pinturas al fresco italianas. En la Europa medieval, puede verse una auténtica acumulación del tema en libros iluminados y más tarde en grabados alemanes. Es un tema que interesaba por reflejar la lucha entre el Bien y el Mal, entre Cristo y Satanás. Alrededor del año 1500 se pintaron famosos cuadros como el grabado de Martin Schongauer (h. 1490), el cuadro de Matthias Grünewald (h. 1510) y éste de El Bosco (h. 1505). A lo largo de los siglos posteriores, el tema siguió representándose con habitualidad en el arte europeo. Para este tríptico, en el que el Bosco desarrolla el tema del bien y el mal, el Bosco pudo utilizar como fuente la Vita Sancti Antonii, de Atanasio, conocida en a través de Las vidas de los santos de Pieter van Os o, más posiblemente, la Leyenda áurea de Jacopo da Varazze.

Cuando el tríptico está cerrado, se ven dos escenas en grisalla: a la izquierda, el Prendimiento; a la derecha, Cristo subiendo al Calvario con la Cruz a cuestas. El primer plano del Prendimiento está ocupado por san Pedro, cortando la oreja a Malco. El Prendimiento propiamente dicho está detrás, ocupando la mitad superior. Jesucristo está caído en el suelo y lo rodean los soldados. En el borde izquierdo se ve una figura vuelta de espaldas: es Judas Iscariote. Del mismo modo, en la otra escena, la subida de Cristo al Calvario está en segundo término, con la figura de la Verónica arrodillándose ante Jesucristo; el primer plano está ocupado por los dos ladrones: el malo a la izquierda, el bueno a la derecha, confesándose.

En el panel de la derecha está la Meditación de san Antonio o San Antonio y la reina de los diablos:​ Antonio intenta mirar al espectador, pero su vista queda fijada en una tabla rodeada con curiosas criaturas que están pecando. En el cielo dos figuras vuelan sobre un pez, según la creencia, el diablo concedía la facultad de volar a las brujas. En el fondo hay una ciudad con torres, en primer plano una mujer desnuda, esto es, el demonio en forma de reina. La reina-diablesa, otras tentaciones variadas, y la agresión física no pueden igualarse a su devoción, el tema más optimista del Bosco. Se vuelve hacia un tronco horadado a través de una tienda ladeada por un sapo, el santo sobre la derecha pretendiendo meditar y con los ojos fijos en el espectador, junto a él un enano con una capa roja con un molinillo y un aro andador, símbolo de la inconsciencia de la humanidad, en primer plano una tabla con los panes y la jarra de vino, última tentación del santo, está sostenida por demonios desnudos.