Bela de Kristo (en húngaro Kristófy Béla) es un artista, nacido el 15 de mayo de 1920 en Hungría y fallecido en mayo de 2006 en Francia. Su obra no fue ajena al vino. Esto lo podemos comprobar en “Pareja en un café”, fechado en 1965.

Estudió en la Universidad de Viena y en 1939 comenzó sus estudios de postgrado en la Escuela de Bellas Artes de Budapest. Al mismo tiempo, de Kristo está involucrado en varias disciplinas: trabaja en los sets de filmación y crea el primer club de cine en Hungría. Algunos de sus dibujos también se publican en los periódicos húngaros. Después de graduarse, Bela de Kristo llega a París donde organiza una exposición de artistas húngaros en 1947 en Saint-Germain-des-Prés. Al estar su país ocupado por el ejército soviético, decide establecerse permanentemente en París.

De Kristo asiste regularmente a la Academia Julian y a la Grande Chaumière. En 1948, expone en la Galería Duncan y en 1950, en la Galería Carlton de Cannes. Ese mismo año, es uno de los fieles pilares de la academia de André Lhote (rue d’Odessa) con quien comparte las teorías del cubismo. Cuatro años más tarde, en 1954, se trasladó a un estudio en la rue Vignon que se convirtió en un centro de creación donde el mundo de la prensa, la edición y el arte se encontraron. En ese momento, muchos de sus dibujos y caricaturas aparecieron en Paris Match y otras publicaciones. Sin embargo, pasó la mayor parte de su tiempo pintando.

Se retiró de la vida parisina para instalarse en Normandía, que descubrió gracias a su amigo Fernand Léger que ya tenía un taller agrícola en Lisores. Permaneció fiel a Normandía hasta su muerte en mayo de 2006. El trabajo de Bela de Kristo es extremadamente variado. Durante todos estos años, no dejó de renovar su modo de expresión, haciendo maquetas, fotomontajes, ilustrando libros infantiles, creando decorados de teatro y de cine con su amigo Alexandre Trauner.

Al principio de su carrera, fue influenciado por constructivistas rusos como Malevitch. La Bela de Kristo está inspirada en los acontecimientos de la vida cotidiana. Utiliza la abstracción de la misma manera que los surrealistas, pero es en su enfoque del cubismo que sobresale. Su obra de cubismo riguroso muestra una sensibilidad cargada de humor y poesía.