Codorníu renueva su imagen a nivel global a las puertas de 2022, el año en que celebrará el 150 aniversario del primer cava, creado en su bodega en 1872 por Josep Raventós. En concreto, la compañía emprende un restyling, de la mano del diseñador Salvatore Adduci, para comunicar mejor sus valores, anclados en sus raíces. El objetivo es mostrarse como “una bodega pionera del sector, elaboradora de cavas de gran calidad que, en la mayoría de los casos, ya son icónicos”, según explican desde Raventós Codorníu.

Para definir la nueva imagen de marca, Codorníu se ha basado en tres atributos clave: legado, calidad y prestigio. Iniciada con el lanzamiento de Codorníu Cuvée Original, esta renovación también busca “una mayor elegancia, coherencia, consistencia y durabilidad”, que se traduce en nuevos diseños para algunos de sus cavas más vendidos: Codorníu Cuvée Extra Reserva Ecológico, Anna de Codorníu o Ars Collecta.

Codorníu ha iniciado un proceso de transformación de las botellas de todos sus cavas para convertirlas en las más sostenibles del sector
En todos los casos, el restyling, que se irá incorporando durante 2022, implica más presencia de la marca Codorníu, que preside la nueva identidad gráfica en la etiqueta o en el nuevo collarín con la icónica ‘C’ de Codorníu, entre otros. También hay un mayor vínculo al origen histórico (1551) y más atención al storytelling de la bodega recordando su fundación y el valor de haber sido pioneros elaborando el primer cava de la historia en 1872.

Por otro lado, el cambio refleja también una clara apuesta por la sostenibilidad. En este sentido, Codorníu ha iniciado un proceso de transformación de las botellas de todos sus cavas para convertirlas en las más sostenibles del sector (reducción de 25 gramos de peso por botella, rebaja del gramaje de la etiqueta y ahorro en cartón al no usar separadores). Asimismo, junto con el cambio de pack, también los cavas irán migrando a ecológico de forma paulatina consiguiendo que en 2024, la totalidad de los cavas Codorníu sean 100% eco.