Clase Azul ha presentado el tequila Puebla Edición Limitada. La nueva oferta de la emblemática marca de licores de agave celebra el intercambio cultural entre México y Francia, que definió a México como un país multicultural.

Un tequila añejo envejecido en barricas de roble francés, anteriormente utilizadas para envejecer Burdeos, Clase Azul Puebla ha sido creado pensando en el maridaje. De color ámbar con reflejos cobrizos y dorados, el tequila ofrece aromas de regaliz, toffee, granos de café, jarabe de agave, moras, mermelada de arándanos, cacao, pasas y canela. En el paladar ofrece madera tostada, moras, canela, cacao, piel de naranja, vainilla y pasas.

Para acompañar el lanzamiento, la marca se ha asociado con experimentados jefes que han creado diferentes combinaciones que invitan a los bebedores a apreciar los sabores de México, rindiendo homenaje al estado de Puebla. Las recetas recomendadas pertenecen a la tradición culinaria mexicana, pero se pueden preparar fácilmente en cualquier parte del mundo. Entre ellas se encuentran los mejillones a la mantequilla con salsa de cilantro, las crepas de setas y salsa de queso curado, las “Mil hojas” de chocolate y hojas de higuera, y el pipián de cacahuete, la picana de ternera y el jamón serrano. Visita la página oficial para ver las recetas completas.

Clase Azul Puebla se presenta en un distintivo decantador con una decoración inspirada en la rica historia cultural de Puebla. Presenta una delicada elaboración, brillantes colores cobalto y amarillo, y formas florales.

El tequila se puede encontrar exclusivamente en la Boutique Clase Azul de Los Cabos.

En marzo, Clase Azul celebró el estado de Guerrero con el lanzamiento de un nuevo mezcal. La nueva oferta es el segundo mezcal lanzado por la icónica marca, que es más conocida por sus tequilas.

Clase Azul Mezcal Guerrero se elabora con 100% de Agave Papalote, también conocido como Agave cupreata, que es específico de la región de Guerrero en México. La planta de agave crece de forma silvestre y completamente natural en la región montañosa de Guerrero. El Agave Papalote puede tardar hasta 15 años en madurar por completo y sólo los mejores agaves se cocinan durante varios días en un horno de pozo con roca volcánica y leña del árbol Guamuchil, según un comunicado de la marca.