Coincidiendo con su 150 aniversario, Bodegas de Montecillo vuelve a ser reconocida por la calidad de sus vinos. En esta ocasión, la prestigiosa Guía Peñín 2021 ha situado a cuatro de sus mejores caldos por encima de los 90 puntos. En concreto, la colección de vinos de su icónica marca Viña Monty -Viña Monty Viura Garnacha Reserva 2015, Viña Monty Graciano Reserva 2015 y Viña Monty Viura Reserva 2016- ha recibido 90, 91 y 92 puntos respectivamente.

Asimismo, la Guía Peñin 2021, que destaca por su exigencia en cuanto a calidad, origen y carácter de los vinos que cata, también ha otorgado 90 puntos a Montecillo 22 Barricas Gran Reserva 2011. Este es el segundo reconocimiento obtenido por este caldo en menos de un mes, ya que el pasado mes de julio la revista Wine Enthusiast también lo valoró con altas puntuaciones.

“Para nosotros es un gran orgullo poder contar con cuatro de nuestros vinos entre los mejores de la Guía Peñín. Es, sin duda, un reconocimiento al trabajo realizado por el equipo de enólogos, que ha mantenido siempre una máxima: poner en valor el origen y la excelencia para ofrecer al consumidor auténticos vinos de D.O. Ca. RIOJA”, afirma Iván Llanza, director de comunicación de vinos y bebidas de Osborne.

Estas puntuaciones tan altas, que Bodegas Montecillo no recibía desde 2015, confirman la gran calidad de los vinos que elabora la bodega y que continúa trabajando para conseguir la excelencia añada tras añada.

Una búsqueda constante por la excelencia
Los tres vinos Reserva de Viña Monty elaborados por Bodegas Montecillo, la tercera bodega más antigua de D.O. Ca. RIOJA, han sido muy bien acogidos por la crítica tras vez la luz después de más de ocho años de investigación en alrededor de 800 viñedos de Rioja Alta. Se trata de un trabajo técnico encabezado por la enóloga de Montecillo, Mercedes García Rupérez, en el que se han seleccionado seis parcelas excepcionales para vinificarse por separado, con el objetivo de rendir homenaje al estilo y filosofía del nieto del fundador, José Luis Navajas. El resultado es una colección de vinos con personalidad, elegancia y autenticidad que ya ha sido reconocida por los principales expertos del mundo y cuya etiqueta y tipo de botella borgoña recuerdan a los primeros vinos Viña Monty de Bodegas Montecillo.

Por su parte, Montecillo 22 Barricas Gran Reserva 2011, que rinde tributo al fundador de Bodegas Montecillo hace 150 años, Celestino Navajas, es un vino elegante, robusto y largo que destaca por su complejidad y expresividad. Para su elaboración, se han buscado parcelas que guardaran el mayor parecido con los viñedos antiguos, donde las cepas de distintas varietales se mezclaban, Así, cuenta con 50% Tempranillo, 30% Graciano,15% Garnacha y 5% Mazuelo de 4 parcelas de viñedos viejos de más de 45 años en torno a Fuenmayor, Navarrete, Medrano y Huércanos. Montecillo continúa consolidando así su propuesta premium, bajo la premisa de la excelencia y buscando la calidad de todos sus vinos. Estos cuatro vinos reconocidos por la Guía Peñín 2021 pueden adquirirse en las mejores tiendas especializadas y restaurantes, así como a través de la tienda online de Osborne en https://www.osborne.es/bodegas-montecillo

Precios
PVP Viña Monty Graciano Reserva 2015: 35€
PVP Viña Monty Garnacha Reserva 2015: 35€
PVP Viña Monty Viura-Tempranillo Blanco Reserva 2016: 35€
PVP Montecillo 22 Barricas Gran Reserva 2011 – 33,00€
Bodegas Montecillo

Fundada en 1870 por Don Celestino Navajas Matute y adquirida en 1973 por la Familia Osborne, Bodegas Montecillo es la bodega más antigua de Fuenmayor y la tercera bodega más antigua de la D.O.Ca. Rioja. Su compromiso con la excelencia y su apuesta por la calidad le han convertido en uno de los referentes de larga guarda a nivel mundial. Sus calados subterráneos albergan añadas desde 1926 además de un impresionante botellero manual, donde cientos de miles de botellas de Gran Reserva se apilan a mano unas sobre otras, sin ningún soporte y con tanta precisión y firmeza que se podría andar sobre ellas. Un proceso tan artesanal como ancestral, donde el vino descansará intacto hasta alcanzar la máxima calidad que ofrece el poder reductor del paso del tiempo. El resultado son vinos que reflejan el espíritu visionario de dos grandes familias apasionadas por el vino; el legado centenario detrás de un nombre eterno: Montecillo.