Asmus Jacob Carstens (Schleswig, 10 de mayo de 1754 – Roma, 25 de mayo de 1798) fue un pintor germano-danés nacido en Schleswig, y en 1776 marchó a Copenhague a estudiar. En 1783 se fue a Italia, donde quedó muy impresionado por la obra de Giulio Romano. Luego se estableció en Lübeck como retratista, pero le ayudaron a visitar Roma de nuevo en 1792, y gradualmente produjo algunas de sus mejores pinturas históricas, como El banquete de Platón y La batalla de Rossbach, que le hicieron famoso. Fue nombrado profesor en Berlín, y en 1795 se celebró una gran exposición de sus obras en Roma, donde murió en 1798. Carstens figura entre los fundadores de la escuela tardía de la pintura de historia alemana. Su obra no fue ajena al vino. Esto lo podemos comprobar en “Baco y Cupido”, fechado hado en 1796.

Nació en Sanct Jürgen, cerca de Schleswig, hijo de un molinero. De joven se apasionó por la pintura, pero fue aprendiz de un tonelero (fabricante de barriles) durante cinco años. Tras dejar a su maestro en 1776, se fue a Copenhague, donde estudió en la academia y se mantuvo durante siete años dibujando retratos en tiza roja, produciendo durante ese tiempo un gran cuadro histórico, la “Muerte de Æschylus”, y otro cuadro, “Æolus y Ulysses”. [En 1783 viajó a Italia, donde quedó muy impresionado por la obra de Giulio Romano. Sus medios no le permitieron ir más allá de Milán y Mantua, donde permaneció un mes, y luego fue a Lübeck, donde vivió cinco años pintando retratos.

A continuación, el poeta Overbeck le presentó a un rico mecenas, con cuya ayuda fue a Berlín, donde su “Caída de los ángeles”, un cuadro colosal con más de 200 figuras, le valió una cátedra en la Academia de Bellas Artes. Dos años de trabajo en Berlín y una pensión de viaje le permitieron, en 1792, ir a Roma y estudiar las obras de Miguel Ángel y Rafael. Al final de este tiempo, hizo un fuerte ataque a la academia prusiana y fue despedido; se instaló en Roma durante el breve resto de su vida, donde desarrolló su estilo definitivo.

Poco a poco fue produciendo algunos cuadros de gran calidad temática e histórica, como el “Simposio de Platón” y la “Batalla de Rossbach”, que le hicieron famoso. Fue nombrado profesor en Berlín, y en 1795 se celebró una gran exposición de sus obras en Roma, en el estudio de Pompeo Batoni; murió en Roma en 1798. La mayoría de las veces diseñó a lápiz o tiza y acuarela y pintó cuadros al fresco; rara vez pintó al óleo.

En 1806 se publicó una biografía de su amigo, el crítico y arqueólogo Karl Ludwig Fernow, que posteriormente fue bibliotecario real en Weimar, donde se encuentra la mejor colección de su obra gráfica. Bertel Thorvaldsen y Joseph Anton Koch estudiaron y trabajaron con él en Roma, y copiaron muchas de sus obras; Koch hizo grabados de varias, que se publicaron en Roma en 1799. El Museo Thorvaldsens tiene varias obras de los tres artistas basadas en los diseños de Carstens.