Knut Magnus Enckell fue un pintor finlandés. Enckell fue el primer artista finlandés en romper con el naturalismo, estilo que dominaba durante su educación en Helsinki. En 1891, viajó a París por primera vez, donde estudió con Jules-Joseph Lefebvre y con Benjamin Constant en la Académie Julian acercándose al Simbolismo. Fuertemente influenciado por Pierre Puvis de Chavannes se interesó por lo que entonces era un movimiento nuevo, tomando ideas también de la literatura simbolista. Su obra no fue ajena al vino. Esto lo podemos comprobar en “Baccus”, fechado en 1919.

Baccus-1

Enckell fue el más joven de los seis hijos del vicario de un pequeño pueblo en el este de Finlandia. Estudió pintura en Helsinki. Durante su estancia en Gran Bretaña pintó los cuadros Autorretrato y Mujer Bretona. Se entusiasmó con la pintura del Renacimiento y las ideas de Sâr Péladan sobre el idealismo y el misticismo, de donde tomó el estándar de belleza androgina que aplicó en su trabajo. En su segunda estancia en París en 1893, pintó El despertar, en el que usó una rigurosa composición y colores transparentes para sugerir una atmósfera espiritual. No fue hasta que Enckell llegó a París por primera vez en 1891 cuando se dio cuenta de que el simbolismo era algo más que un estilo nuevo en la pintura: era una nueva filosofía de la vida que se reflejaba en diversos campos del arte y requería un cambio completo de hábitos y de modo de pensar.

Enckell era homosexual como se refleja en sus pinturas eróticas, en las que se encuentran retratos bastante deshinibidos para la moral de aquel período. A menudo pintó hombres jóvenes desnudos. Esto no sería algo inusual en sí mismo, pero él les dio una carga erótica que no era común entre sus contemporáneos.

Al igual que otros verdaderos simbolistas, Magnus Enckell anhelaba algo nuevo, desconocido y sobrenaturalmente hermoso. En 1894 y 1895 viajó a Milán, Florencia, Rávena, Siena y Venecia. Estos fueron años de dolorosos conflictos internos y en su trabajo se puso de manifiesto la relación entre el arte y la vida. Los años pasados en Italia dieron a su trabajo una gran variedad de colores y un tono más optimista. En los primeros años del siglo XX, bajo la influencia de post impresionismo, desarrolló una brillante y más colorida paleta. Un ejemplo es la serie Los bañistas, en colores oscuros y vivos. Junto con Verner Thomé y Ellen Thesleff, fundó el Grupo Septem.

En 1907, Enckell recibió el encargo para el retablo de la nueva catedral en Tampere. El fresco, de más de 10 metros de ancho y 4 metros de altura, muestra en colores tenues, la Resurrección, así como personas de todas las razas y nacionalidades que salen de sus tumbas y caminan al cielo. En el centro de la pintura, dos hombres caminan de la mano, un detalle que a menudo ha sido ignorado. Enckell murió en Estocolmo en 1925 y su funeral fue un evento nacional. Fue enterrado en su pueblo natal en Finlandia.

Pintura de retablos en la Catedral de Tampere

Pintura de retablos en la Catedral de Tampere

Si te ha gustado la obra, y también te gusta el vino, visita hoy mismo la tienda online de Licores Reyes para conocer las mejores propuestas del sector: https://tienda.licoresreyes.es/shop

Un artículo de Alberto Muñoz Moral
Responsable de Comunicación de Licores Reyes