Avallen, la marca de calvados líder en el mundo, se ha asociado con National Geographic Traveller Food para lanzar una nueva campaña diseñada para concienciar e impulsar al consumidor sobre el impacto medioambiental y la sostenibilidad en el sector de las bebidas. National Geographic Traveller Food presentará la campaña en su primera iteración de diseño, centrándose en las materias primas utilizadas en la creación del calvados y también en los valores de la marca Avallen de sostenibilidad y preocupación por el medio ambiente.

El cofundador de Avallen, Tim Etherington-Judge, dijo: “Nos apasiona la nueva campaña publicitaria creativa de Avallen. El mensaje principal es que la sostenibilidad está en nuestra esencia: todo, desde el líquido que contiene, hasta la botella sin plástico, el punto de venta con flores y la etiqueta hecha con pulpa de manzana de desecho, es tan sostenible como podemos hacerlo”.

Otros dos diseños del equipo de Avallen aparecerán en otras plataformas mediáticas. La campaña ha sido creada en colaboración con la premiada agencia de bebidas Wonderworks Communications, fundada por mujeres.

Este último proyecto de Avallen continúa con el compromiso de la empresa con el medio ambiente. En enero de 2021 anunció que donaría el 1% de todas sus ventas a iniciativas medioambientales como parte del programa “1% para el Planeta”.

La marca de bebidas espirituosas sostenibles se unió a otras 3.000 empresas que acordaron donar el 1% de su facturación a organizaciones benéficas que apoyan el medio ambiente.

Iniciado en 2002 por Yvon Chouinard, fundador de Patagonia, y Craig Mathews, fundador de Blue Ribbon Flies, el 1% para el Planeta hace que las empresas miembros de todo el mundo donen a organizaciones medioambientales sin ánimo de lucro. Desde su creación, los miembros han donado más de 265 millones de dólares a socios sin ánimo de lucro aprobados.

Avallen fue lanzado por Etherington-Judge y Stephanie Jordan en 2019 para “reavivar el Calvados” y tener un impacto positivo en las poblaciones de abejas del mundo. Se elabora sin añadir azúcar, caramelo o boisé, y ha sido envejecido en barricas de roble francés durante dos años. El líquido se describe como “fresco, afrutado y con orgullo de manzana”.