Albert André (24 de mayo de 1869 – 11 de julio de 1954) fue un pintor figurativo postimpresionista francés. Realizó retratos de Pierre-Auguste Renoir, su mejor amigo, y Claude Monet. Su obra no fue ajena al vino. Esto lo podemos comprobar en “After Breakfast in Renoir’s house”, fechado en 1917.

After Breakfast in Renoir's house (1917), de Albert André

Albert André nace en Lyon, donde su padre tiene una fábrica de sombreros de seda. Se educa en el Lycée de Lyon y pasa las vacaciones en Laudun (Gard). Hacia 1885 se orienta hacia el dibujo y colabora en algunos proyectos para las sederías. Pero ante su falta de entusiasmo por esta actividad, su familia accede a enviarle a París, para que se dedique en serio a la pintura. Llega a la capital probablemente en 1889 y se matricula en la Académie Julian, en la que traba amistad, entre otros, con Paul Ranson (miembro del grupo de los Nabis) y con Valtat. En 1894 participa por primera vez en el Salon des Indépendants. Renoir se fija en él y lo recomienda a Durand-Ruel, que será su futuro marchante. Así comienza una verdadera carrera. Colabora con Toulouse-Lautrec en la realización de los decorados de Chariot de terre cuite (obra vanguardista que se representa en el Théâtre de L’Ouvre). Con Maurice Denis, Bonnard y Vuillard (todos ellos miembros del grupo de los Nabis), expone en la sala de Bing, el gran marchante de arte japonés e inventor del estilo Art Nouveau. Tras su consagración, en 1904, gracias a su primera exposición individual en la galería Durand-Ruel, se suceden las exposiciones y los encargos. Figura, junto a Monet, Cézanne, Renoir y Pissarro en la exposición titulada Natures Mortes (Durand Ruel, 1908); le encargan un gran panel decorativo para el pabellón francés de la Exposición Universal de Turín; lo eligen para celebrar L’Interprétation du midi en el salón de La Libre Esthétique de Bruselas (1913) y alcanza un gran éxito en Estados Unidos con su primera exposición individual en Nueva York (Durand Ruel, 1912). Luego vendrían la guerra y por fin la desmovilización en 1917; después se traslada a Endoume, cerca de Marsella, donde el artista, que ha recuperado la alegría de pintar, firma algunos de sus lienzos más hermosos (El día del armisticio, Paseo por Endoume, Terraza a orillas del mar).

Biógrafo y retratista de Renoir anciano, al que pinta en escenas de conmovedora autenticidad, lo será también de Monet. Rodeado de amigos entre los que cabe citar a Julie Manet, Pierre Renoir, Marquet y Paul Signac, su vida transcurre entre París, sus actividades como pintor y como secretario del Salon d’Automne, y sus prolongadas estancias en Laudun (donde es conservador del Musée de Bagnols-sur-Sèze), donde se refugia durante la Segunda Guerra Mundial.

Poco a poco, su paleta, tan viva en los primeros tiempos, se va templando. Pero Albert André permanece fiel a sí mismo, a su sentido de la intimidad, a los interiores acogedores, a los objetos familiares, flores, jarrones, muebles, espejos, ventanas abiertas a Laudun, lugar donde «ha encontrado delante de su puerta, paisajes; en su jardín, flores; en sus amigos, modelos» (G. Mermillon).

Si te ha gustado la obra, y también te gusta el vino, no pierdas la oportunidad de conocer todas las propuestas del sector en la tienda online de Licores Reyes: https://www.licoresreyes.es/

Un artículo de Alberto Muñoz Moral
Responsable de Comunicación de Licores Reyes